Después de las intensas nevadas que han caído sobre la Sierra de Guadarrama, el tiempo ha sorprendido con unas espesas nieblas invernales. Nieblas que transforman los valles y grandes pinares, en lugares misteriosos y mágicos, abiertos a la imaginación de los caminates que transitan por sus veredas.

Nikon D300. Nikkor 80-200 f/2.8. Trípode manfrotto 055MF3. Degradado neutro Sing-Ray hard step 3 f-stop f/10 1/15s

Nikon D300. Nikkor 17-35 f/2.8. Trípode manfrotto 055MF3. Degradado neutro Sing-Ray hard step 3 f-stop f/16 1/3s

Nikon D300. Nikkor 17-35 f/2.8. Trípode manfrotto 055MF3. f-stop f/10 8 segundos
